...Caigo en un vacío, mi alma está
llena de dolor y quiero acabar con él...mi vida pasa por delante de
mis ojos...Mi vida...o lo poco que he llegado a vivir de ella...
Pero un pequeño detalle me sigue
torturando mientras caigo hasta que llegue al fondo del vacío y mi
vida acabe...Él...está presente en los momentos importantes de mi
vida...por qué? Porque se tuvo que marchar? Era lo único que me
mantenía con vida, mi razón para seguir día a día, era
irreemplazable para mi, y bueno...permanecerá en mi corazón para
siempre...
(se oye un golpe seco)
Capitulo
1
Bien, empecemos a
contar esta triste historia...pero lo advierto no me hago a cargo de
las lágrimas que esta trágica historia provoque...
ring,
ring
-¿si?
-¿Anne?-era mi
amiga Sophie, hermana de James mi “hermano”-ha ocurrido algo
terrible, ven corriendo...
-hola, ¿Qué..-no
me dio tiempo a terminar la frase pues ella colgó enseguida.
A James lo conocía
desde prácticamente desde que nací, era mi mejor amigo no había
nadie tan importante para mi en todo el mundo como él, habíamos
crecido juntos y no había nada que nos separase...lo malo es que el
ultimo año me he dí cuenta que más que amistad lo necesitaba como
algo más que un amigo, y bueno...me enamoré de él...
Se que sueno
estúpida, eso es porque lo soy, me dieron la mano y yo quise el
brazo...
Me puse una
sudadera, unos vaqueros y salí corriendo hacía su casa...
En cuanto llegué me
encontré a Sophie sin poder parar de llorar, desconsolada...
cuando me vio corrió
a darme un abrazo.
Cuando logré
calmarle un poco le miré a los ojos y le dije con una voz
aparentemente serena y relajada:
-¿Qué te ha pasado
cielo?
A lo que ella
respondió mientras se sonaba los mocos:
-Ha
tenido...”sniff”...un accidente de coche...está en
coma...-y sin poder remediarlo se puso a llorar de nuevo...
-¿Quién?-me temía
lo peor, y..estaba en lo cierto
-James...
-No...no por
favor..dime que esto es una broma pesada o..algo...-Sin poderlo
evitar me derrumbé ,literalmente, me desmayé en el suelo.
Sophie que ya estaba
bastante triste por su hermano no sabía que hacer y no podía parar
de llorar llamó a una ambulancia a que vinieran a por mi y a sus
padres para avisar de que íbamos para el hospital.
Capitulo
2
Llegamos al hospital
y me metieron en la habitación de James, compartimos habitación.
Desperté después
de 10 minutos inconsciente no sabía lo que había pasado, ni donde
estaba; pero pronto me situé...Esperaba que todo hubiera sido una
pesadilla.
Lo vi allí a mi
lado inconsciente, pálido, tumbado sobre la cama cerca de la ventana
me levanto de mi cama y me acerco a él. Puedo sentir el perfume que
desprende; es increíble el dolor que me produce verle ahí, postrado
en la cama e inerte iluminado por la luz de la luna proveniente de la
ventana de su lado. Su hermoso rostro tan blanco como nunca antes,
serio y perfecto. Le aparto el flequillo de la cara y le paso la mano
por su pelo castaño oscuro casi negro; le acaricio la cara y lo
observo una vez más...Una lágrima cae por mi mejilla hasta la
blanca sábana que hace contraste con su piel. Sumido en ese profundo
sueño...
Coloco mi mano sobre
la suya.
Me fijo en cada uno
de los detalles de su rostro; sus ojos pardos, cerrados por ese
sueño, que esperaba volver a ver pronto; sus labios perfectos, daría
lo que fuera por volver a verlos pronunciar mi nombre.
Lo beso y le susurro
al oído:
-Buenas noches...Te
quiero
Intento apartar mi
mano de la suya pero de pronto noto que algo la intenta sujetar con
una casi imperceptible fuerza sobre la suya y con sus labios sonríe
con bella virtud otra lágrima cae pero esta vez de felicidad
pensando en que despertará..Pensando...
Miro por la ventana.
Observo la hermosa luna, tan solitaria y hermosa en mitad del cielo.
Está llena y es realmente preciosa; le da cierta calidez a la noche.
Ahí fuera en la
calle, una pareja feliz caminan entrelazados de la mano y abrazados
por la acera no puedo evitar pensar en si esa pareja fuéramos James
y yo...sería perfecto.
Me doy la vuelta y
le vuelvo a mirar. Le beso suavemente en la mejilla y me voy a
acostar mañana recogería mis cosas y me iría a casa.
Al día siguiente me
levanté temprano, me asee y cogí mis pocas pertenencias y marché
hacia mi casa.
Llegué a casa dejé
mis cosas en la cama y me tumbé, me puse los cascos y la música a
todo volumen intentando olvidarme de todo. Pero lo único que
conseguí así fue ponerme a pensar, me puse a pensar en cuando James
y yo éramos pequeños todas las tardes que pasábamos juntos en los
columpios del parque, aquel pequeño parque en el que pasábamos la
mayoría del tiempo riendo y jugando como los niños que éramos...