viernes, 16 de marzo de 2012

Anochece



...Caigo en un vacío, mi alma está llena de dolor y quiero acabar con él...mi vida pasa por delante de mis ojos...Mi vida...o lo poco que he llegado a vivir de ella...
Pero un pequeño detalle me sigue torturando mientras caigo hasta que llegue al fondo del vacío y mi vida acabe...Él...está presente en los momentos importantes de mi vida...por qué? Porque se tuvo que marchar? Era lo único que me mantenía con vida, mi razón para seguir día a día, era irreemplazable para mi, y bueno...permanecerá en mi corazón para siempre...
(se oye un golpe seco)


Capitulo 1

Bien, empecemos a contar esta triste historia...pero lo advierto no me hago a cargo de las lágrimas que esta trágica historia provoque...

ring, ring
-¿si?
-¿Anne?-era mi amiga Sophie, hermana de James mi “hermano”-ha ocurrido algo terrible, ven corriendo...
-hola, ¿Qué..-no me dio tiempo a terminar la frase pues ella colgó enseguida.
A James lo conocía desde prácticamente desde que nací, era mi mejor amigo no había nadie tan importante para mi en todo el mundo como él, habíamos crecido juntos y no había nada que nos separase...lo malo es que el ultimo año me he dí cuenta que más que amistad lo necesitaba como algo más que un amigo, y bueno...me enamoré de él...
Se que sueno estúpida, eso es porque lo soy, me dieron la mano y yo quise el brazo...
Me puse una sudadera, unos vaqueros y salí corriendo hacía su casa...
En cuanto llegué me encontré a Sophie sin poder parar de llorar, desconsolada...
cuando me vio corrió a darme un abrazo.
Cuando logré calmarle un poco le miré a los ojos y le dije con una voz aparentemente serena y relajada:
-¿Qué te ha pasado cielo?
A lo que ella respondió mientras se sonaba los mocos:
-Ha tenido...”sniff”...un accidente de coche...está en coma...-y sin poder remediarlo se puso a llorar de nuevo...
-¿Quién?-me temía lo peor, y..estaba en lo cierto
-James...
-No...no por favor..dime que esto es una broma pesada o..algo...-Sin poderlo evitar me derrumbé ,literalmente, me desmayé en el suelo.
Sophie que ya estaba bastante triste por su hermano no sabía que hacer y no podía parar de llorar llamó a una ambulancia a que vinieran a por mi y a sus padres para avisar de que íbamos para el hospital.


Capitulo 2

Llegamos al hospital y me metieron en la habitación de James, compartimos habitación.
Desperté después de 10 minutos inconsciente no sabía lo que había pasado, ni donde estaba; pero pronto me situé...Esperaba que todo hubiera sido una pesadilla.
Lo vi allí a mi lado inconsciente, pálido, tumbado sobre la cama cerca de la ventana me levanto de mi cama y me acerco a él. Puedo sentir el perfume que desprende; es increíble el dolor que me produce verle ahí, postrado en la cama e inerte iluminado por la luz de la luna proveniente de la ventana de su lado. Su hermoso rostro tan blanco como nunca antes, serio y perfecto. Le aparto el flequillo de la cara y le paso la mano por su pelo castaño oscuro casi negro; le acaricio la cara y lo observo una vez más...Una lágrima cae por mi mejilla hasta la blanca sábana que hace contraste con su piel. Sumido en ese profundo sueño...
Coloco mi mano sobre la suya.
Me fijo en cada uno de los detalles de su rostro; sus ojos pardos, cerrados por ese sueño, que esperaba volver a ver pronto; sus labios perfectos, daría lo que fuera por volver a verlos pronunciar mi nombre.
Lo beso y le susurro al oído:
-Buenas noches...Te quiero
Intento apartar mi mano de la suya pero de pronto noto que algo la intenta sujetar con una casi imperceptible fuerza sobre la suya y con sus labios sonríe con bella virtud otra lágrima cae pero esta vez de felicidad pensando en que despertará..Pensando...
Miro por la ventana. Observo la hermosa luna, tan solitaria y hermosa en mitad del cielo. Está llena y es realmente preciosa; le da cierta calidez a la noche.
Ahí fuera en la calle, una pareja feliz caminan entrelazados de la mano y abrazados por la acera no puedo evitar pensar en si esa pareja fuéramos James y yo...sería perfecto.
Me doy la vuelta y le vuelvo a mirar. Le beso suavemente en la mejilla y me voy a acostar mañana recogería mis cosas y me iría a casa.

Al día siguiente me levanté temprano, me asee y cogí mis pocas pertenencias y marché hacia mi casa.
Llegué a casa dejé mis cosas en la cama y me tumbé, me puse los cascos y la música a todo volumen intentando olvidarme de todo. Pero lo único que conseguí así fue ponerme a pensar, me puse a pensar en cuando James y yo éramos pequeños todas las tardes que pasábamos juntos en los columpios del parque, aquel pequeño parque en el que pasábamos la mayoría del tiempo riendo y jugando como los niños que éramos...